
Como pintor surrealista siempre he sentido cierta obsesión por las miradas. Desde niño me fijaba en los ojos de la gente y me imaginaba escenas imposibles sucediendo en sus retinas. En este artículo voy a mostrar algunos detalles en el proceso creativo de mi obra surrealista “Dulce mirada”.
La idea de esta obra nació mucho antes, que me decidiera a pintarla. Siendo padre de tres maravillosas criaturas y trabajando en una empresa como administrativo, no sobra mucho tiempo para pintar. Y cuando lo tenía, decidía abarcar ideas de mayor tamaño y complejidad.
Creando el tiempo necesario
De vacaciones con mi familia por agosto de 2018, me sentí verdaderamente frustrado como artista, casi nunca tenía tiempo para iniciar un nuevo trabajo. Y contaba tan sólo con 15 días para realizar una obra y volver de nuevo a la oficina. Así que, decidí que para llevar a cabo esta nueva idea y disfrutar con mi familia de esas vacaciones, pintaría en los tiempos de descanso, aprovechando mientras dormían la siesta y levantándome algunas horas antes de madrugada.

Eligiendo el formato adecuado para mi ojo surrealista
Realicé esta composición surrealista en formato pequeño, al tratarse de un ojo, me pareció lo más apropiado para llevar a cabo mi idea.
En vista de mi necesidad por pintar, me llevé una caja de pasteles secos antes del viaje, lo cual resultó ser todo un acierto.
Realmente disfruté creando esta pieza, quería representar una mirada dulce y femenina, cuyo iris se transformará en un panal, del que brotaran lágrimas de miel, ¡ya estaba todo listo en mi mente!
La versatilidad que me proporcionaron las tizas y los lápices pastel me permitió avanzar más rápido en el desarrollo de la obra, cosa que con el óleo y los tiempos de secado hubiera sido más complicado.

Dulce mirada
¡Obra finalizada! Título: "Dulce mirada" Medidas: 30x24cm Técnica: pastel
Siempre escribo una breve poesía para mis obras, en este caso no iba a ser menos:
"Una lágrima por amor que nace de una emoción escondida, dulce como la miel, transparente como el alma"

Aprendizaje y conclusiones
Aunque en determinados momentos, es difícil sacar el tiempo necesario para hacer aquello que más nos gusta. Creo que muchas veces (y al menos hablo de mi caso) nos ponemos excusas para no llevar a cabo nuestros proyectos, cuando de verdad amamos algo, es nuestra responsabilidad ser capaces de crear el tiempo necesario, sin abandonar otras cosas que también son importantes.
